Los liposomas son vesículas lipídicas formadas por fosfolípidos alineados que constituyen una doble membrana. Una estructura así dispuesta está presente también en las membranas celulares del cuerpo humano. Con independencia de su tamaño o su estructura, los liposomas pueden encerrar distintas sustancias, que se transportan tanto en su interior acuoso como dentro de su doble membrana liposoluble. Liposomal significa, por tanto, la encapsulación de un principio activo determinado en fosfolípidos.
Absorción reducida del principio activo en pastillas y polvos
Gracias al escudo liposomal, las sustancias transportadas quedan protegidas de las enzimas digestivas del propio organismo y también del ácido gástrico. Al tomar pastillas y polvos convencionales, la absorción del principio activo suele verse reducida, lo que se traduce en una baja biodisponibilidad del complemento alimenticio. Por ejemplo, el cuerpo absorbe por lo general solo un 2 % de 500 mcg de vitamina B12.
El ácido gástrico tiene propiedades que modifican el pH para proteger nuestro cuerpo de patógenos y procesar la fibra alimentaria. Este ácido influye no solo en nuestros tejidos, sino también en los principios activos, líquidos y alimentos ingeridos.